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La tercera esposa: Entre mujeres solas Orlando Mora
La aparición en la cartelera comercial de una película vietnamita como La tercera esposa debe calificarse de afortunada rareza, explicable solo a partir de la visibilidad ganada con su participación en distintos festivales de cine y a los premios conquistadosen ellos, con lo cual ha conseguido llamar la atención de la distribución independiente. Estrenada en el país el jueves pasado, cabe desearle a la opera prima de AshleighMayfair la difusión amplia que bien merece. Se trata de una película que renuncia a cualquier estridencia yse expresa en un tono discreto que seduce, con la enorme ventaja de enriquecer la experiencia del espectador al propiciar el contacto con un cine realizado con códigos narrativos y de representación diferentes a los habituales. Tal vez valga la pena empezar por lo anterior para destacar lo pernicioso que resulta la homogenización del gusto del público, acostumbrado al tipo de dramaturgia de las películas y las …
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La sinfónica de Los Andes: El derecho a los sueños Orlando Mora
Hace algunos días se estrenó en el país La sinfónica de Los Andes, el último documental de Marta Rodríguez. Desde luego que su exhibición estuvo reducida a unas pocas salas independientes, con lo cual el número total de los espectadores apenas llegará difícilmente a unos miles, una lástima si se toman en consideración la calidad del trabajo y lo que significa comocontinuidad de una vocación creativa que no conoce pausas ni desfallecimientos. A sus ochenta y seis años de edad Rodríguez es unaespecie de sobreviviente, con orígenes que la vinculan al momento en que el cine latinoamericano empezó a existir como totalidad geográfica, con una vitalidad y una fuerza que lo convirtieron en auténtica novedad. Antes de la década del sesentaestaban los países que habían tenido una industria como México, Brasil y Argentina, pero el resto del continente prácticamente no contaba. Bajo elentusiasmo que despertó la revolución cubana y la co…
José Luis Cuerda: memoria de un director
Orlando Mora
El pasado 4 de febrero falleció a los 73 años el  director español José Luis Cuerda. En su país la noticia encontró la resonancia debida, pero por estos lados la desaparición del autor de El bosque animado pasó casi tanto como desapercibida. Conocido en Colombia  solo por La lengua de lasmariposas  y Los girasoles ciegos, el resto de su obra permanece prácticamente inédita en  el país, y con el giro que están dando los festivales de cine, cada vez menos propensos a organizar sus programaciones en torno a  las figuras de los autores, las esperanzas de que ese vacío se remedie son ciertamente bajas. Cuando cumplíamos funciones de programador en Cartagena, tuvimos la oportunidad de invitar a José Luis Cuerda con su última película de entonces, Los girasoles ciegos. En ese momento todavía no se superaban las tradicionales deficiencias de exhibición del festival, una limitación  que nos permitió conocer el sentido del humor que tenía  el e…
El Oscar 2020: Un nuevo campo de batalla Orlando Mora
El domingo pasado tuvo lugar la edición 92 del Oscar, el premio más codiciado en la industria del cine en Los Estados Unidos. De alguna manera todos los que trabajan en ella pertenecen a una de tres categorías: la de los ganadores de algún Oscar, los nominados y los desdichados que no han gozado todavía de ninguno de los dos privilegios. El Oscar es una celebración raizalmente norteamericana, concebida y ejecutada para el festejo y promoción de sus propias películas. Esa circunstancia explica el por qué el cine del resto del mundo queda reducido y arrinconado en una sola categoría: la de Mejor Película no hablada en inglés. El cierre de la ceremonia con la fotografía de los premiados es una hoja más del álbum familiar. A partir de las nominaciones y las adjudicaciones las películas beneficiadas se reestrenan o cobran un nuevo impulso en la taquilla,con lo cual se cumple el primer objetivo del Oscar: la promoción del cine norteamericano…
1917: Las guerras lejanas Orlando Mora
No abundan en estos días las películas de guerra. Se trata de un género que parece haber perdido vigencia, seguramente desbordado en su cuota de realidad por las imágenes televisivas que hoy nos muestran en directo y en tiempo real invasiones, asaltos armados, bombardeos. No resulta fácil tocar la conciencia de un público anestesiado por el registro de una violencia que de alguna manerasiente lejana. Por esa vía aparece la primera cosa que llama la atención en la decisión de Sam Mendes de ocuparse de una guerray de la más lejana, la primera mundial. El origen de la idea se revela en la dedicatoria final al abuelo del director, Alfred H Mendes, quien le narró hechos que permanecieron en la memoria del director, y que ahora se convierten en la materia prima de su nuevo filme. Tal vez que el núcleo del relato proceda de un recuerdo familiar sea algo más que un dato. A pesar de los agregados,las alteraciones y enriquecimientos que seguramente le habrán …
Parásitos: La vida sin un plan Orlando Mora
En mayo del año pasado el filme Parásitos obtuvo la Palma de Oro en el festival de Cannes; hace algunos días alcanzó el Globo de Oro a Mejor Película Extranjera y seguramente el próximo 9 de febrero tendrá un reconocimiento similar en la entrega del Oscar. Resulta difícil imaginar siquiera que pueda surgir una obra tan original, potente y sugestiva como la de Bong Joon-Ho. El cine del coreano se inició con el nuevo siglo y sorprendió desde suaparición en el año 2000 con Perro que ladra no muerde, que interesó por igual a críticos y productores, lo que explica los senderos de su posterior carrera, que incluye títulos internacionales rodados en inglés, si bien hay que advertir que las películas puramente coreanas son lo más atractivo de su obra. A pesar de esos antecedentes brillantes, con Parásitos el director da un salto cualitativo grande y consigue su mejor película hasta la fecha, llegando a una plenitud admirable. Virtudes creativas que ya a…
El caso de Richard Jewell: El buen cine de antes Orlando Mora
El próximo31 de mayo Clint Eastwood llegará a los noventa años, una edad que convierte en excepcional su trabajo de la última década, período en el que ha dirigido un total de siete largometrajes, en una actividad febril que solo admite comparación con la desplegada por Woody Allen, los dos grandes sobrevivientes de otra época del cine norteamericano. Eastwood adquirió un prestigio enorme como actor por sus papeles protagónicos en los conocidos western spaguettis de los años sesenta, habiendo tomado en 1971 la decisión de colocarse detrás de las cámaras, aunque sin abandonar la actuación, apareciendo con gran frecuencia como tal en sus propias películas, en una simultaneidad que lo asemeja de nuevo con Allen y con algunos otros pocos como Jerry Lewis. Digamos de entrada queEl caso de Richard Jewell tiene el alcance de un cierre brillante en su producción de los últimos diez años, en cuantoobra que resume con admirable plenitudl…