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El fin de la guerra: una historia que todavía no se escribe

Orlando Mora

El cine documental se construyecon imágenes tomadas de la realidad, imágenes que poseen la condición de materia prima imprescindible sin la cual es prácticamente imposible navegar en las aguas de un cine testimonial. Pero es evidente que ellas no alcanzan ni son suficientes para la realización de un buen documental.

Lo que importa en definitiva es la forma y el punto de vista de la construcción. El gran documentalista mexicano Nicolás Echeverría medecía en su reciente visita a Medellín: igual que en un edificio que se levanta, el documental requiere de andamios, de anclajes de apoyo que se utilizan para la construcción y luego desaparecen, dejando que los ojos del espectador contemplen el espectáculo de la obra terminada.

El fin de la guerra, el documental de Marc Silver que acaba de estrenarse en el país, carece de forma y no dispone de un punto de vista que comunique un verdadero sentido al material visual que prev…
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La desaparición de las películas como noticia
Orlando Mora



Acaba de concluir la edición 74 de la Mostrade Cine de Venecia, el festival más antiguo del mundo y en ese sentido la génesis de unos eventos que mucho tuvieron que ver con la consolidación del cine como un medio de expresión con el director como verdadero autor. Entre los varios factores que impulsaron el desarrollo del cine de autora partir de la década del cuarenta del siglo pasado, los festivales ocupan un lugar de privilegio que no debiera olvidarse.
La buena nueva de la edición 2017 fue que el León de Oro, la estatuilla que recompensa la mejor película, fue a parar por vez primera a manos de un director mexicano. Artesano hábil como pocos y con una imaginación que bucea en aguas profundas de la infancia, Guillermo del Toro sobresalió desde su primera aparición en Cannes con Cronos en 1993. Tentado muy prontopor la industria internacional, hace varios que lucha al lado de compatriotas como Alfonso Cuarón y Alejandro González…
Mañana a esta hora: el rumor de la vida que pasa

Orlando Mora



En Colombia el dolor y el sufrimiento se suceden generados por la violencia absurda que estremece el día a día de la gente. El cine, arte raigalmente realista, tiende a encontrar en esos universos sus temáticas y en buena medida las películas nacionales privilegian historias terriblesde desplazados, de víctimas, de minorías oprimidas.

La urgencia de ese registro tiene un precio y es el olvido del drama cotidiano de hombres y mujeres que simplemente ejercen el oficio de vivir y que sobrellevan las penas del día a día, en una especie de heroicidad callada que se va quedando sin voz y sin eco.

Las palabras anteriores parecen necesarias a la hora de referirse a Mañana aesta hora, el segundo filme de la directora colombiana Lina Rodríguez, una obra entrañable, íntima, que por fortuna ha encontrado espacio en una cartelera comercial poca propicia para este tipo de material.

Los antecedentes de Rodríguez con Señoritas, su opera prima, …
Hambre de poder: Un héroe americano

Orlando Mora

Nunca se insistirá bastante en el carácter socialmente realista del cine norteamericano. El público de ese país quiere ver en la pantalla y ya vueltos ficción hechos y acontecimientos de fuerte impacto general. Asesinatos colectivos, bombas terroristas, caídas de aviones, nuevas guerras, libros populares, actos de corrupción política, todos parecendestinados a convertirse en películas de futura y casi fatal realización.

Esa tendencia a hurgar en la realidad y construir los guiones a partir de ella se extiende también al pasado, con lo cual el aviso al comienzo de los filmes de estar inspirados en la realidad tiene el alcance de una especie de sello nacionalde garantía y despierta expectativas en cabal consonancia con el gusto de los espectadores.

Esa afición por el realismo ha nutrido de siempre el cine norteamericano y alimenta el exitoso presente de las series de televisión, convirtiendo en cada vez más porosas e indefinibles las fronter…
Keyla: Crónica de una ausencia Orlando Mora Pocas cosas extraordinarias parecen llamadas a suceder en la vida de Keyla, una adolescente de dieciocho años que habita en la isla de Providencia. Lo suyo es una sucesión de recorridos rutinarios,de gestos mínimos, de pequeños actos en los que de pronto irrumpe una circunstancia especial: la desaparición del padre. La fotógrafa, guionista y directora caleña Viviana Gómez Echeverry estrena comercialmente su opera prima de ficción, una película que no se desborda ysabe conservar un tono menor que se extiende a todos los campos de la creación: el guion, la actuación, la puesta en escena, la música. Una obra discreta, contenida, que despierta esperanzadoras expectativas sobre el futuro de la realizadora. La ausencia del padre, uno de los asuntos más recurridos y dolorosos del cine de los últimos años, consigue una versión colombiana con rasgos propios, que empiezan por el lugar en el que transcurre la acción y las características de las personas qu…
Nuestra hermana pequeña: La vida en familia

Orlando Mora



Hace años que el director Hirozaku Kore-eda ha hecho de la familia el tema recurrente de su carrera cinematográfica. En obras de alcances y pretensiones diferentes se ocupa de mostrar aspectos diferentes de una institución que tiene en la tradición de la sociedad japonesa un peso que por momentos supera nuestro horizonte, más próximo a la mirada crítica acerca de la disolución de la vida en familia.

De entrada la fidelidad a esa preocupación central ha vuelto reiterada y casi un lugar común la referencia al cine de Yasujiro Ozu, el gran maestro del cine clásico de su país. Ozu supo adentrarse como nadie en lo que sucedía en el espacio familiar de la casa, una vez se traspasaba la puerta de entrada y los personajes se despojaban de los zapatos, gesto que marca en esa cultura un propósito de preservación de lo íntimo de inocultable valor.

La brisa que agita la influencia de Ozu en Kore-Eda parece tornarsecada vez más fuerte y Nuestra …
Un momento de amor: La pasión según Gabrielle
Orlando Mora

Con desgano evidente se estrenó en Medellín la película francesa Un momento de amor de Nicole Garcia. Una sola sala en la ciudad yhorarios limitados ciertos días, lo que da cuenta de la escasa fe que se tiene en sus posibilidades comerciales, a pesar de un antecedente llamativo como su selección para la competencia por la Palma de Oro en el festival de Cannes del 2016.
Nicole Garcia es una figura respetable de la cinematografía de su país. Actriz de teatro y cine desde finales de los años sesenta, en 1986 inició su carrera como directora, en un ejercicio de vocación compartida en el que poco a poco y a medida que pasan los años va ganando terreno su interés en la dirección.
Hasta donde logro recordar ahora su filmografía, Un momento deamor es tal vez su filme más ambicioso por el retrato impulsivo, intenso que ha querido dar de la protagonista, una mujer que desde su juventud revela un malestar vital, un desacomodo con sus circuns…