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Un sol interior: Las búsquedas del amor Orlando Mora
Que Un sol interior sea una películafrancesa es mucho más que un dato. No se trata esta vez de la adscripción a una cinematografía nacional, sinode destacar que la pertenencia a esa cultura forma parte de lasentrañas de una obra que solo podía ser francesa. El gusto por las palabras, París, sus calles, sus restaurantes, la música, sus autoras, los actores. Desde hace tres décadas Claire Denis es una de las directoras más sugestivas del cine francés. Tal vez de su infancia vivida en Africa le viene una preferencia por personajes que están fuera de territorios en que se sientan seguros, no solo en un sentido físico sino también espiritual, lo que los coloca siempre en una posición de amenaza y vulnerabilidad. Los suyos no son seres humanosen crisis, son seres en busca de su propia integridad. En esa medida la Isabelle de Un sol interior es uno más de la galería de protagonistas fascinantes con que habitualmente nos sorprende Denis. Una m…
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Adiós entusiasmo: Los retos del cine joven Orlando Mora
No sorprenden los antecedentes con que en materia de festivales se presenta esta película: estreno mundial en el Forum de la Berlinale en el 2017, premios en el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires, Mejor película y Mejor Director en el de Cartagena del mismo año,exaltaciones en certámenes que privilegian propuestas arriesgadas y de un pleno sabor autoral. Adiós entusiasmo revela de entrada las fuentes en las que ha bebido Vladimir Durány el ambiente profesional en que se ha formado. Lo primero porque cruzan por la obra influencias más o menos reconocibles de ciertos directores, y lo segundo en cuanto pienso que en ella están Buenos Aires y las líneas que distinguen el tipo de cine nuevo que más se valora por la crítica en esa ciudad. Adelantemos algo de lo que verá el espectador. Una madre y cuatro hijos habitan una casa de sala grande y largos corredores; a ella llegarán algunos visitantes, unos que complet…
Un nuevo comienzo: La vida está en otra parte Orlando Mora
Pocos buenos augurios dejan los momentos iniciales de esta película dirigida por el británico Richard Loncraine. En el momento clave que desencadena la acción, una mujer de sesenta años y treinta y cinco de matrimonio descubre que su esposo lleva una relación de largo tiempo con su mejor amiga. La escena en cuestión está resueltacon una falta de sutileza y una tosquedad que asustan. Por fortuna las cosas no van a peor y el director consigue realizar una pieza simpática, que sobreagua gracias a sus actores, uno de los recursos más tradicionales y poderosos del cine inglés. Imelda Stauton, Timothy Spall, Celie Imriey los secundarios están soberbios, dueños del talento suficiente para dar a sus personajes la consistencia que en el guion, el principal y definitivo lunar del filme,no tienen. En la cartelera comercial reciente vienen apareciendo filmes que se ocupan del mundo de los mayores adultos. Seguramente el hecho demográfico del…
Un nuevo camino: tiempos de soledad Orlando Mora
Se acaba de estrenar en el país Un nuevo camino, una películarecibida con escaso entusiasmo por parte de la crítica, que la ha relegado en el juego de las estrellas, manera en boga de calificar hoy el cine, al rincón de lo meramente aceptable. En mi caso y por razones que intentaré explicar en las líneas siguientes, me parece una obra notable y una de las más conmovedoras que haya visto enlos últimos meses. En el caso de este filme lo primero es tratar de deshacer ciertos equívocos a los que invita su guion, escrito por Michael Golamco a partir de una pieza teatral que le pertenece. Wendy es una joven que padece un tipo de autismo y que ante la muerte de la madre y la dificultad de permanecer junto a su hermana, ahora esposa y mamá, es internada en una casa para personas especiales. Obligada a interiorizar y mecanizar una rutina que la salve de los riesgos que el exterior supone para ella, Wendy encuentra en los personajes y aventuras de la…
Afterimage: Los vientos de la historia Orlando Mora
En septiembre del año 2016 se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto Afterimage, la película de Andrzej Wajda. Un mes más tarde, el día 16 de octubre, fallecía a los noventa años el director polaco, una de las figuras cumbres del cine europeo de la segunda parte del siglo XX. Se cerraba en ese momento un brillante ciclo creativo que se había iniciado en 1955 con Generación, primera parte de su famosa trilogía de la guerra que continuaría con Canal (1957) y Cenizas y diamantes (1958). Wajda fue unhijo de su tiempo en el sentido cabal de la palabra. En las fuentes del Neorrealismo italiano encontró su mayor influencia como artista y a partir de la lección ética y estética de Roberto Rosellini, Vittorio De Sica y Luchino Visconti desarrollo su apegó a la realidad y a los hombres y mujeres anónimos que la sufren ypadecen. Lo demás fue el imponderable de haber nacido en un país torturado como Polonia y haber conocido la trag…
Tully: El otro yo
Orlando Mora
No suena extraño que Tully se haya lanzado en el Festival de Sundance de este año, un evento con preferencias marcadas por un cine más independiente ymenos convencional que el comercial norteamericano que copa las pantallas en todo el mundo. En Medellín la película se estrenó hace algo más de una semana y solo pasa en dos salas de la ciudad. Digamos también que su realizador Jason Reitman no es un habitual de los festivales mayores, en una coincidencia que habla muy bien de su labor y que apunta al hecho de que sus filmes no responden al modelo que los certámenes de primera categoría está construyendo como paradigma de lo que debe ser una buena película, un cine desentendido del público y con un sentido casi autista de lo que significa ser un director. Reitman nació en Montreal y la pasión por el cine la heredó de su padre, el eslovaco Iván Reitman. Luego de ejercer funciones de asistente, en el año del 2005 se dio a conocer con Gracias por fumar, un títuloq…
El insulto: Los condenados de la tierra Orlando Mora
Que una película libanesa-francesa aparezca en medio de una cartelera comercial colmada de cine tóxico es una rareza digna de festejar. En efecto, hace algo más de una semana se estrenó en el paísEl insulto del director Ziad Doueiri, una curiosidad atribuible seguramente al buen eco que alcanzó en la Muestra de Cine de Venecia del 2017, en la que Kamel El Basha obtuvo la Colpa Volpi como mejor actor. El título del filme revela el asunto que pone en marcha la historia. La disputa en principio menor entre un libanés cristiano y un palestino termina en un insulto del segundo al primero, lo que desencadena una espiralde roces y agresiones, que poco a poco se escala y adquiere una inesperada notoriedad social y política, gracias a odios y rencores recíprocos de las doscomunidades. Hay guiones que parten de los personajes y otros que lo hacen desde las situaciones. El de El insulto pertenece claramente al segundo grupo y en su elaboración D…