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          La muerte de Enrique Pineda Barnet,  La bella del Alhambra y mucho más Orlando Mora El pasado 12 de enero falleció en la Habana Enrique Pineda Barnet. Se ha marchado el último de la primera generación que colaboró en el naciente Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica ICAIC, al que ingresó en el año de 1962 bajo el oficio de guionista. Esos primeros años, que se vivieron bajo el entusiasmo que despertó en buena parte del mundo la Revolución de Fidel, brindaron al cine cubano la presencia internacional que jamás había tenido y sirvieron de cabeza de playa para el surgimiento de lo que se denominó el Nuevo Cine Latinoamericano. Por vez primera el cine de esta parte del continente tuvo existencia como unidad geográfica, con eco y resonancia en muchos de los grandes festivales del mundo. A pesar de conocer solo de manera parcial la obra de Pineda Barnet, lo que he visto de ella me alcanza para afirmar que quizás se trata del director más original y creativo de
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  Fragmentos de una mujer :   Los dramas en tiempos de Netflix Orlando Mora Antes de hablar de Fragmentos de una mujer habrá que repetir lo obvio en los días que corren: para verla no hay que acudir a las salas de cine, ella se encuentra disponible desde el pasado jueves 7 de enero en la plataforma Netflix. Si bien una parte de los teatros en el país se encuentran abiertos, la exhibición de las películas en ellos ha dejado de ser noticia y ya ni siquiera aparece como anuncio en los periódicos. Lo que algunos con razón anunciaban como la muerte del cine se ha consumado, las películas han perdido el privilegio de su espacio en salas especializadas. La Warner en fecha reciente que será histórica anunció que en el 2021 sus estrenos serán simultáneos en los teatros y en streaming. Alguien dirá que el asunto es irrelevante    y que al final lo que importa es que las obras se vean. Lo que ocurre es que las películas son un producto destinado al consumo y al igual que con cualquier otro
La tercera esposa: Entre mujeres solas Orlando Mora La aparición en la cartelera comercial de una película vietnamita como La tercera esposa debe calificarse de afortunada rareza, explicable solo a partir de la visibilidad ganada con su   participación en distintos festivales de cine y a los premios conquistados   en ellos, con lo cual ha conseguido llamar la atención de la distribución independiente. Estrenada en el país el jueves pasado, cabe desearle a la opera prima de Ashleigh   Mayfair   la difusión amplia que bien merece. Se trata de una película que renuncia a cualquier estridencia y   se expresa en un tono discreto que seduce, con la enorme ventaja de enriquecer la experiencia del espectador al propiciar el contacto con un cine realizado con códigos narrativos y de representación diferentes a los habituales. Tal vez valga la pena empezar por lo anterior para destacar lo pernicioso que resulta la homogenización del gusto del público, acostumbrado al tipo de dra
La sinfónica de Los Andes: El derecho a los sueños Orlando Mora Hace algunos días se estrenó en el país La sinfónica de Los Andes, el último documental de Marta Rodríguez. Desde luego que su exhibición estuvo reducida a unas pocas salas independientes, con lo cual el número total de los espectadores apenas llegará difícilmente a unos miles, una lástima si se toman en consideración la calidad del trabajo y lo que significa como   continuidad   de una vocación creativa que no conoce pausas ni desfallecimientos. A sus ochenta y seis años de edad Rodríguez es una   especie de sobreviviente, con orígenes que la vinculan al momento en que el cine latinoamericano empezó a existir como totalidad geográfica, con una vitalidad y una fuerza que lo convirtieron   en auténtica novedad. Antes de la década del sesenta   estaban los países que habían tenido una industria como México, Brasil y Argentina, pero el resto del continente prácticamente no contaba. Bajo el   entusiasmo que de
José Luis Cuerda: memoria de un director Orlando Mora El pasado 4 de febrero falleció a los 73 años el  director español José Luis Cuerda. En su país la noticia encontró la resonancia debida, pero por estos lados la desaparición del autor de El bosque animado pasó casi tanto como desapercibida. Conocido en Colombia  solo por La lengua de las mariposas   y Los girasoles ciegos , el resto de su obra permanece prácticamente inédita en  el país, y con el giro que están dando los festivales de cine, cada vez menos propensos a organizar sus programaciones en torno a  las figuras de los autores, las esperanzas de que ese vacío se remedie son ciertamente bajas. Cuando cumplíamos funciones de programador en Cartagena, tuvimos la oportunidad de invitar a José Luis Cuerda con su última película de entonces, Los girasoles ciegos . En ese momento todavía no se superaban las tradicionales deficiencias de exhibición del festival, una limitación  que nos permitió conocer el sentido
El Oscar 2020: Un nuevo campo de batalla Orlando Mora El domingo pasado tuvo lugar la edición 92 del Oscar, el premio más codiciado en la industria del cine en Los Estados Unidos. De alguna manera todos los que trabajan en ella pertenecen a una de tres categorías: la de los ganadores de algún Oscar, los nominados y los desdichados que no han gozado todavía de ninguno de los dos privilegios. El Oscar es una celebración raizalmente norteamericana, concebida y ejecutada para el festejo y promoción de sus propias películas. Esa circunstancia explica el por qué el cine del resto   del mundo queda reducido y arrinconado en una sola   categoría: la de Mejor Película no hablada en inglés. El cierre   de la ceremonia con la fotografía de los premiados es una hoja más del álbum familiar. A partir de las nominaciones y las adjudicaciones las películas beneficiadas se reestrenan o cobran un nuevo impulso en la taquilla,   con lo cual se cumple el primer objetivo del Oscar: la promo
1917: Las guerras lejanas Orlando Mora No abundan en estos días las películas de guerra. Se trata de un género que parece haber perdido vigencia, seguramente desbordado en su cuota de realidad por las imágenes televisivas que hoy nos muestran en directo y en tiempo real invasiones, asaltos armados,   bombardeos. No resulta fácil tocar la conciencia de un público anestesiado por el registro de una violencia que de alguna manera   siente lejana. Por esa vía aparece la primera cosa que llama la atención en la decisión de Sam Mendes de ocuparse de una guerra   y de la más lejana, la primera mundial. El origen de la idea se revela en la dedicatoria final al abuelo del director, Alfred H Mendes, quien le narró hechos que permanecieron en la memoria del director, y que ahora se convierten en la materia prima de su nuevo filme. Tal vez que el núcleo del relato proceda de   un recuerdo familiar sea algo más que un dato. A pesar de los agregados,   las alteraciones y enriquecimi