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Interior y My way or the highway : El cine colombiano invisible Orlando Mora
No es fácil responder a la pregunta frecuente de cuántas películas colombianas se realizan anualmente. El acceso de generaciones cada vez más jóvenes a los oficios de la producción y la dirección y lasfacilidades que ofrece el digital llevan a cuentas arduas de precisar, por lo cual la respuestaal uso es partirdel número de los filmes estrenados cada año, una cifra que alcanza para destacar el buen momento por el que atraviesa el cine nacional. Sin embargo, hay algo de inexactitud en esa metodología por cuanto esconde el hecho de que muchas obras finalizadas no se estrenan o se lanzan comercialmente de manera tan discreta, que da para que con ellas se forme una categoría que podemos llamar el cine colombiano invisible, el que apenas registraran la historia y sus investigadores. Acaban de estrenarse en Medellín dos películas que bien pueden inscribirse en el grupo de las invisibles, dado que solo se exhiben en una…
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The Classics en Medellín Orlando Mora Entre el 8 y el 14 de noviembre se anuncia en Medellín, en la sala Vizcaya de Cine Colombia, la exhibición de siete filmes maravillosos y en copias restauradas, en un programa bajo el patrocinio de la Film Foundation’s World Cinema y que cuentacon la financiación y el apoyo de una serie de entidades dedicadas a preservar la memoria del cine. Los títulos incluidos en la muestra son parte de la historia del llamado arte del siglo XX, todos de una calidad que inhibe las sugerencias o las recomendaciones. Son películas de directores, momentos y países diferentes, que integran un conjunto excepcional y cuya presentación está llamada a convertirse en el evento cinematográfico más importante de la ciudad en el presente año. Enamorada (1946) de Emilio “el Indio” Fernández, La pared (1982) de Alan Parker, Toro salvaje (1980) de Martin Scorsese, Detour (1945) de Edgar G Ulmer, 2001 Odisea del espacio (1968) de Stanley Kubrick, La ventanaindiscreta (1954) de Alf…
Colette y Promesa al amanecer: las biografías en el cine Orlando Mora Por uncapricho del azar coinciden en la cartelera local dos películas que cuentan apartes de la biografía de dos escritores franceses, lo que permite su adscripción a esa especie de subgénero que son los llamados biopics. Una se ocupa de Colette y la otra de Romain Gary, desde perspectivas y con tratamientos totalmente diferentes. El primero es un filme inglés firmado por Wash Westmoreland y que se presenta bajo la forma de una biografía más tradicional. El director y su guionista han tomado una etapa de la vida de la escritora, hilvanando una serie de escenas que dramatizan pasajes vividos por Colette en el momento de convivencia con su primera marido, entre los años de 1892 y 1905. La decisión central tomada por Westmoreland fue la selección del punto de vista de la narración. Si bien Colette es la protagonista y el eje del relato, la construcción del guion se hace en tercera persona, con la cámara en la función de un…
Los perros: La memoria frágil Orlando Mora
Marcela Said es una de las realizadoras más llamativas del actual cine chileno. Su carrera comienza en el año de 1999 como documentalista, con títulos que pusieron en claro su talento de cineasta y su preocupación por el tema de la memoria y el riesgo del olvido frente al drama humana que supuso la dictadura de Augusto Pinochet. Recuerdo de manera especialEl mocito (2011), impresionante obra en la que se enfrentó al presente de un hombre que casiadolescente estuvo al cuidado de uno de los cuarteles más temidos del régimen y cuyas declaraciones permitieron el enjuiciamiento deresponsables de torturas y desapariciones. En el 2013 Said dio el salto a la ficción con El verano de los peces voladores, una película casi hipnótica en la belleza de su propuestaplástica y visual. Los perros, estrenada en el 2017 en la Semana de la Crítica de Cannes y ganadora ese mismo año de Horizontes Latinos en San Sebastián, es su segunda pieza en esa línea y ha sido …
La casa junto al mar: El tiempo del regreso Orlando Mora
Avanza en su segunda semana de exhibición comercial en el país la película francesa La casa junto al mar, que es de esperar consiga entrar en una tercera semana que bien se merece. Se trata de una obra que conmueve en su serenidad y en la manera limpia y transparente como presenta los temas de que se ocupa. Su director es un autor en el sentido cabal de la palabra y La casa junto al mar,un Guédiguian en estado puro. A casi cuarenta años de haber realizado su opera prima, el francés insiste en su Marsella de la que nunca se ha ido y dibuja personajes que pertenecen a su galería más personal, en una especie de admirable ritornelo. Robert Guédiguian debió esperar varios años y realizar seis películas antes de recibir en 1997 el reconocimiento de crítica y de público que ya merecía. El premio a Marius y Jeannette en la sección Un Certain Regard del festival de Cannes le otorgó la visibilidad de que había carecido y en ese filme, afortu…
Bárbara: El retrato imposible Orlando Mora
Hace más de treinta años que Mathieu Amalric es uno de los actores más dotados y eficientes del cine francés, con caracterizacionesdiferentes que se inscriben en un registro muy amplio. A ese trabajo profesional le viene agregando el de director, con películas en las que igualmente actúa y que sorprenden por el grado de novedad y precisión de sus propuestas. No extraña en esa medida que sus últimos tres filmes hayan sido programados y lanzados en el festival de Cannes, obteniendo siempre reconocimientos de los jurados y elogios de la crítica. Hay mucho para destacar en Tournée (2010), El cuarto azul (2014) y Bárbara (2017), con rasgos que convierten a Amalric en una de las voces más interesantes del cine de ese país. Tal vez lo más llamativo del director sea la renuncia a ocuparse de sus historias de una manera directa, acudiendo asinuosidades que le permiten jugar con el tiempo y el espacio en lasestructuras narrativas. Amalric desiste de la con…
Somos calentura: Las desventuras del cine colombiano Orlando Mora
Uno quisiera dedicarse simplemente aescribir sobre los méritos que encuentra en una obra brillante como la que ha realizado Jorge Navas en Somos calentura,pero esta vez ese deseo debe ceder ante el absurdo de lo que ha ocurrido con ella en su estreno comercial, masacrada literalmente por los engranajes implacables de una exhibición que funciona bajo otros intereses. Ilustremos con lo sucedido localmente, que supongo haya sido igual en el resto del país. Se lanza el filme de Navas en seis de las ciento veintisiete salas del Valle de Aburrá y Oriente que anuncian en El Colombiano su programación diaria y en varias de ellas en horarios compartidos con otras películas. Apenas como referencia citemos que La monja dispone de cincuenta y cinco salas y en horarios exclusivos. Una semana más tarde, el jueves 20 de septiembre, Somos calentura ha desaparecido de cinco de esas seis salas y queda apenas en el Colombo Americano, con una…