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  A lpha: El cine de la tortura Orlando Mora En el año de 1975 François Truffaut recogió los textos del crítico André Bazin sobre seis directores, los prologó y los publicó bajo el título de El cine de la crueldad , tomando algunos rasgos que los unían y bajo la sombrilla de un epígrafe proveniente del mismo Bazin: “Si existe el cine de la crueldad, Eric Von Stroheim es su inventor”. Me ha vuelto a la memoria el citado libro a propósito de las dificultades y la impaciencia que despierta la película Alpha que acaba de subirse a la plataforma Mubi y que tuvo su estreno mundial en la competencia de Cannes 2025, festival en el que, con Titanio , su película anterior, la realizadora Julia Ducournau había ganado en el año 2021 la Palma de Oro otorgada por un jurado que presidió el norteamericano Spike Lee. Si Truffaut habló del cine de la crueldad, provoca aprovecharse de la cercanía de las palabras y proponer la calificación de cine de la tortura para referirnos a Alpha y en g...
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Franz: Un retrato de artista Orlando Mora A sus setenta y siete años de edad y con una filmografía que ronda los veinte largometrajes, Agnieszka Holland pertenece a la generación siguiente a la de los    creadores del denominado nuevo cine polaco que encabeza Roman Polanski, con quien comparte el extraño destino de una carrera que por distintas razones ha debido construirse en buena parte por fuera de su país, circunstancia por lo regular adversa en cuanto al riesgo de perder raíces y contacto con el universo físico y humano en que nacieron y crecieron. En ese sentido es viable afirmar que Holland es más una directora europea que estrictamente polaca, lo que se refleja en la diversidad de las temáticas que explora en sus filmes, en la forma en que las aborda y en los apoyos económicos a partir de los cuales va armando cada uno de sus proyectos, dando como resultado una obra un tanto difícil de caracterizar en pocas palabras. En la actualidad se exhibe en la cartelera d...
  Tardes de soledad: La ceremonia de la muerte Orlando Mora Hace algunos días se subió a la plataforma Mubi Tardes de soledad , una película española que entiendo nunca llegó a la cartelera comercial de la ciudad, algo que naturalmente debe lamentarse, pero que por esta vez sería plenamente comprensible, más allá de los merecimientos y la muy alta calidad de la obra. Dos datos alcanzan para destacar la importancia de Tardes de soledad : fue la ganadora de la Concha de Oro en el festival de San Sebastián de 2024 y la revista Cahiers du Cinema la calificó como el mejor filme del año 2025. Si algo hubiera que sumar, recordemos que su director Albert Serra es uno los nombres claves en lo que toca con el cine de autor en su país. A pesar de los méritos incontrovertibles y apasionantes de la película, hay que aceptar que su lanzamiento comercial no era fácil por el tema de que se ocupa y el tratamiento que el catalán le ha imprimido, colocando al público de frente con la violenc...
    Amarga navidad: De los años que pasan Orlando Mora No suena equivocado afirmar que en toda película y en general en cualquier obra narrativa terminan colándose elementos de la biografía del autor. La sensibilidad individual, la forma de mirar y valorar los hechos, la postura frente a los personajes son aspectos que indefectiblemente introducen en los relatos cuotas de subjetividad, más allá de la voluntad declarada de los creadores. Pero hay casos en que de entrada existe la decisión clara y manifiesta de servirse de la información y de la experiencia recogidas a lo largo de los años y convertirlas en materia argumental, haciendo que la obra parta del escritor o director para regresar a él, a la manera de la imagen que de nosotros nos devuelve el espejo. Sirva esta observación a título de introducción para referirnos a Amarga navidad , la última película de Pedro Almodóvar, estrenada en su país en el mes de marzo, parte de la competencia en el reciente festival d...
  N ueva Ola: Una celebración del cine Orlando Mora El cine lo sabemos es también un arte, pero las películas, a diferencia de lo que acontece con otras creaciones artísticas, se realiza en medio de circunstancias materiales y técnicas muy exigentes y que influyen de manera notable en el resultado final. Digamos que las condiciones en que se encontraba el escritor que escribe una novela o el pintor que pinta un cuadro pertenecen más al ámbito de la anécdota y en principio no condicionan la calidad de la obra. No sucede igual con el cine en el que una cosa es lo que se escribe en el guion, otra lo que se rueda, otra lo que se edita y tal vez una muy distinta la que finalmente verá el público en la pantalla. Entre el proyecto inicial, su finalización y el lanzamiento suelen presentarse obstáculos e inconvenientes que poco a poco van alterando lo que el director pretendía, cambios de los que solo unos pocos se enterarán y al espectador le tocará simplemente juzgar la pieza, asumiéndo...
  Michael: Un retrato sin sombras Orlando Mora Todavía recuerdo cómo en los años ochenta del siglo pasado todos los reflectores y las luces del mundo del espectáculo estaban dirigidas a Michael Jackson, una figura singular que deslumbraba con su voz y con la manera como innovaba en distintos campos a la hora de lanzar sus producciones y realizar sus conciertos. Sin embargo, debo confesar que su música no fue nunca la mía, ya que en ese momento mis gustos estaban jugados hacia otros géneros más tradicionales, descubiertos en mi infancia y en mi adolescencia, y que son los mismos en los que todavía encuentro el impagable acompañamiento que nos brindan las canciones que nos evocan el pasado. La nostalgia que despierta Jackson en generaciones posteriores me es por entero ajena. Esta primera mención interesa porque en presencia de una película biográfica como Michael seguramente los que crecieron con su música, al escuchar y recordar algunos de sus grandes temas, reproducidos con...
Recordando a Luis Brandoni Orlando Mora Hasta los ya lejanos años sesenta del siglo pasado el cine latinoamericano carecía de una existencia geográfica propia. Existían el cine mexicano, el argentino, el brasilero y algún título de otro país que ocasionalmente alcanzaba a colarse en  medio del desierto. También desde esa época se escuchaba  y hoy se repite  la queja de la falta de oportunidades de  distribución que permitan que nuestros públicos puedan conocer esas películas. Surge esta reflexión   con motivo de la muerte del actor argentino Luis Brandoni, acaecida el pasado 19 de abril, un acontecimiento registrado con entendible y colectivo pesar por sus connacionales y apenas si mencionado en la prensa local, seguramente por lo poco que  dice por estos lados el nombre de Brandoni, un profesional con un recorrido en la actuación en cine y teatro de más de sesenta años. Una de las cosas que más impresiona en la desaparición del argentino es su carácte...