La tierra del padre: El dolor del regreso Orlando Mora Hace una semana se estrenó en las salas comerciales de la ciudad La tierra del padre , el último filme Pawel Pawlikowski, un realizador cuyas obras se inscriben sin reservas en la categoría de auténtico cine de autor, en cuanto cada nuevo título expresa una mirada enteramente personal sobre las situaciones que le interesan y se van integrando con admirable rigor en su particular universo creativo. En esa medida el polaco nos regresa a lo mejor de los años sesenta, días memorables en que los directores se convirtieron en las nuevas luminarias del firmamento cinematográfico, ocupando el papel que hasta entonces habían correspondido con exclusividad a los actores. La primera sorpresa que depara La tierra del padre para el espectador desprevenido es la brevedad de su duración. Cerca de ochenta minutos es un metraje demasiado corto y a contracorriente de lo que hoy se estila; tanto el cine comercial como el de calidad nos r...
Mis muertos tristes: Las voces que no escuchamos Orlando Mora En la competencia oficial del Festival de Cine de San Sebastián finalizado hace un par de semanas figuraba una película del director chileno Pablo Larraín: Mis muertos tristes . Lo curioso es que en simultánea la plataforma Netflix subió a su programación el mismo trabajo del director, pero anunciado bajo el formato de una serie de cuatro capítulos, en lo que creo pueda ser el primer caso con una propuesta semejante. En efecto, se conoce de películas cuyos argumentos han despertado el interés de productores para llevarlos a series, apoyándose en el talento profesional de los guionistas, convertidos hoy en las verdaderas estrellas de los seriados que copan la actualidad. Quizás ni siquiera en los primeros años del advenimiento del sonido los guionistas disfrutaron de tal preeminencia en el escalafón de la industria. Difícil anticipar si Mis muertos tristes aparecerá al final por la cartelera comercial del país ...