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  N ueva Ola: Una celebración del cine Orlando Mora El cine lo sabemos es también un arte, pero las películas, a diferencia de lo que acontece con otras creaciones artísticas, se realiza en medio de circunstancias materiales y técnicas muy exigentes y que influyen de manera notable en el resultado final. Digamos que las condiciones en que se encontraba el escritor que escribe una novela o el pintor que pinta un cuadro pertenecen más al ámbito de la anécdota y en principio no condicionan la calidad de la obra. No sucede igual con el cine en el que una cosa es lo que se escribe en el guion, otra lo que se rueda, otra lo que se edita y tal vez una muy distinta la que finalmente verá el público en la pantalla. Entre el proyecto inicial, su finalización y el lanzamiento suelen presentarse obstáculos e inconvenientes que poco a poco van alterando lo que el director pretendía, cambios de los que solo unos pocos se enterarán y al espectador le tocará simplemente juzgar la pieza, asumiéndo...
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  Michael: Un retrato sin sombras Orlando Mora Todavía recuerdo cómo en los años ochenta del siglo pasado todos los reflectores y las luces del mundo del espectáculo estaban dirigidas a Michael Jackson, una figura singular que deslumbraba con su voz y con la manera como innovaba en distintos campos a la hora de lanzar sus producciones y realizar sus conciertos. Sin embargo, debo confesar que su música no fue nunca la mía, ya que en ese momento mis gustos estaban jugados hacia otros géneros más tradicionales, descubiertos en mi infancia y en mi adolescencia, y que son los mismos en los que todavía encuentro el impagable acompañamiento que nos brindan las canciones que nos evocan el pasado. La nostalgia que despierta Jackson en generaciones posteriores me es por entero ajena. Esta primera mención interesa porque en presencia de una película biográfica como Michael seguramente los que crecieron con su música, al escuchar y recordar algunos de sus grandes temas, reproducidos con...
Recordando a Luis Brandoni Orlando Mora Hasta los ya lejanos años sesenta del siglo pasado el cine latinoamericano carecía de una existencia geográfica propia. Existían el cine mexicano, el argentino, el brasilero y algún título de otro país que ocasionalmente alcanzaba a colarse en  medio del desierto. También desde esa época se escuchaba  y hoy se repite  la queja de la falta de oportunidades de  distribución que permitan que nuestros públicos puedan conocer esas películas. Surge esta reflexión   con motivo de la muerte del actor argentino Luis Brandoni, acaecida el pasado 19 de abril, un acontecimiento registrado con entendible y colectivo pesar por sus connacionales y apenas si mencionado en la prensa local, seguramente por lo poco que  dice por estos lados el nombre de Brandoni, un profesional con un recorrido en la actuación en cine y teatro de más de sesenta años. Una de las cosas que más impresiona en la desaparición del argentino es su carácte...
  P adre, madre, hermana, hermano: La celebración del cine Orlando Mora Jim Jarmush es una de las personalidades más fascinantes del cine norteamericano de los últimos cuarenta años. Diríamos que junto a David Lynch, Woody Allen y Clint Eastwood   son responsables de muchos de los títulos que de los años ochenta en adelante han mantenido en alto el nombre y la calidad artística de esa cinematografía. Todavía recuerdo el aire de renovación que para los espectadores de entonces nos trajeron obras como Extraños en el paraíso (1984) y   Bajo la ley (1985), que se apoyaban en una manera distinta de preparar sus proyectos, con un espíritu de libertad creativa   que de entrada colocaban a Jarmush en las márgenes de la industria y sus trabajos bajo el rótulo justificado de cine de autor. Lo primero que puede llamar la atención a un recién llegado a la obra del director es el formato que propone Padre, madre, hermana, hermano , con tres relatos independientes, cada...
  Las plataformas y el nuevo espectador Orlando Mora Este jueves 9 de abril en el anuncio de la programación de las secciones oficiales de la edición 79 del Festival de Cine de Cannes 2026, su presidenta, Iris Knobloch, reiteró   la unión afectiva y el respaldo del certamen al cine exhibido en   salas, a las que se refirió “como uno de los raros lugares en donde nuestras diferencias coexisten”. También la escritora española Rosa Montero en un artículo afirmaba con razón plena que no es lo mismo ver películas en un televisor que en las salas de cine, afirmando que en ellas se vive “una ceremonia colectiva” y destacaba que en España hoy quedan 750 salas con 2.5000 pantallas, lo que la llevaba a cerrar con unas palabras de   entusiasmo: “Contra todo pronóstico y toda pereza, el cine vive. Viva el cine”. Pertenezco a una generación que conoció el cine como el único y gran   entretenimiento popular, fuera del fútbol. De niño fueron los matinales que esperábamos...
  Buen cine y cine autor Orlando Mora No sé si parecerá una sutileza o un asunto del coto exclusivo de críticos y comentaristas, pero tres películas vistas en los últimos días me han provocado la reflexión acerca de la conveniencia de establecer esta distinción y con ella restituir su valor al concepto del cine como simple entretenimiento. Netflix subió a su programación hace unas semanas Parque Lezama del argentino Juan José Campanella y en la cartelera   comercial de estos días se han estado presentando La Odisea: el retorno del italiano Uberto Pasolini y Nüremberg del norteamericano James Vanderbilt, obras profundamente diferentes a las que hermana la forma como han sido juzgadas por la mayor parte de los críticos, que si bien les reconocen algunos méritos,   la calificación final dista del entusiasmo. Recordemos que el concepto de autor en el cine es una creación francesa de los años cincuenta y su gestación correspondió a un grupo de jóvenes que amaron pri...
El Oscar 2026: La fiesta interminable Orlando Mora Igual que todos los años desde 1929, el pasado domingo 15 de marzo se celebró en Los Ángeles la ceremonia de entrega de los premios Oscar del 2026, en un acto que continúa teniendo eco en los medios de comunicación, aunque no parece despertar el entusiasmo ni disfrutar del seguimiento del que gozó en el pasado. Para entender mejor de qué tratan estos reconocimientos tal vez convenga remontarse mucho tiempo atrás, en concreto al período que va de 1912 a 1924, cuando el cine andaba todavía en busca de los caminos que debía transitar en el futuro. Mientras intelectuales y escritores europeos discutían si el nuevo medio de expresión albergaba potencialidades para convertirse en un verdadero arte, los norteamericanos de una vez se fijaron en sus posibilidades económicas y fundaron las empresas en que se sustentaría desde entonces el predominio casi monopólico de su industria. Ya para el año de 1924 existían Paramount Pictures, United Artist...