Las plataformas y el nuevo espectador Orlando Mora Este jueves 9 de abril en el anuncio de la programación de las secciones oficiales de la edición 79 del Festival de Cine de Cannes 2026, su presidenta, Iris Knobloch, reiteró la unión afectiva y el respaldo del certamen al cine exhibido en salas, a las que se refirió “como uno de los raros lugares en donde nuestras diferencias coexisten”. También la escritora española Rosa Montero en un artículo afirmaba con razón plena que no es lo mismo ver películas en un televisor que en las salas de cine, afirmando que en ellas se vive “una ceremonia colectiva” y destacaba que en España hoy quedan 750 salas con 2.5000 pantallas, lo que la llevaba a cerrar con unas palabras de entusiasmo: “Contra todo pronóstico y toda pereza, el cine vive. Viva el cine”. Pertenezco a una generación que conoció el cine como el único y gran entretenimiento popular, fuera del fútbol. De niño fueron los matinales que esperábamos...
Buen cine y cine autor Orlando Mora No sé si parecerá una sutileza o un asunto del coto exclusivo de críticos y comentaristas, pero tres películas vistas en los últimos días me han provocado la reflexión acerca de la conveniencia de establecer esta distinción y con ella restituir su valor al concepto del cine como simple entretenimiento. Netflix subió a su programación hace unas semanas Parque Lezama del argentino Juan José Campanella y en la cartelera comercial de estos días se han estado presentando La Odisea: el retorno del italiano Uberto Pasolini y Nüremberg del norteamericano James Vanderbilt, obras profundamente diferentes a las que hermana la forma como han sido juzgadas por la mayor parte de los críticos, que si bien les reconocen algunos méritos, la calificación final dista del entusiasmo. Recordemos que el concepto de autor en el cine es una creación francesa de los años cincuenta y su gestación correspondió a un grupo de jóvenes que amaron pri...